- Creemos en la existencia eterna del Dios Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, en Su unidad y soberanía, que se revela en la Sagrada Escritura en tres personas: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Siendo el Padre quien engendra al Hijo y de quien procede el Espíritu Santo.
- Creemos en Jesucristo, el único Hijo de Dios, nuestro Salvador y Señor. Vino, concebido por el Espíritu Santo, nacido de la virgen María. Creemos en Su vida sin pecado, Su muerte expiatoria y sustitutiva, Su resurrección, Su ascensión corporal, Su intercesión por nosotros y Su regreso en poder y gloria. Él vendrá a juzgar a vivos y muertos.
- Creemos en el Espíritu Santo, la tercera persona de la Deidad. Él es el Señor que da vida, que procede del Padre y que es con el Padre y el Hijo adorados y glorificados. Él es también el Espíritu de Cristo que convence de pecado, de justicia y lleva a los hombres al arrepentimiento y al nuevo nacimiento. Es Él quien santifica a los creyentes, glorifica a Cristo en sus vidas y los conforma a Cristo.
- Creemos en el bautismo del Espíritu Santo: para los creyentes con los signos que lo acompañan y en los dones del Espíritu Santo para la edificación de la Iglesia. Trabaja a través del Evangelio para la expansión de la Iglesia.
- Creemos en la inspiración y autoridad divina de las Sagradas Escrituras (La Biblia): autoridad en asuntos de fe y vida para los creyentes.
- Creemos en la Iglesia y la comunión de los santos. Sus características esenciales son: Uno, Santo, Universal.
- Creemos en el bautismo en agua, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, administrado por inmersión a quienes lo creen y lo demuestran voluntariamente y en plena conciencia.
- Creemos en la Santa Cena, compartida regularmente de ambas maneras, acompañada de una invitación a una vida de santificación.
- Creemos en el liderazgo de la Iglesia por parte de los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros y en un plan local hecho por los ancianos y diáconos. Es Cristo quien concede estos diversos ministerios para la edificación de la Iglesia que es su cuerpo según Efesios 4:11-13.
- Creemos en el sacerdocio universal de los creyentes que constituyen la Iglesia universal, Cuerpo de Cristo, de la cual Cristo es Cabeza. La tarea de la Iglesia es predicar el evangelio en todo el mundo y manifestar a Cristo en plenitud.
- Creemos en la decadencia total de la naturaleza humana, en la necesidad del arrepentimiento y del nuevo nacimiento, de la justificación y santificación del creyente por la obra perfecta de Cristo mediante la acción continua del Espíritu Santo.
- Creemos en el castigo eterno de los impenitentes y en la posibilidad de caer en desgracia.
- Hoy creemos en el poder de Dios para obrar maravillas, milagros y sanidades.
- Creemos en el arrebatamiento de la iglesia y la segunda venida de Jesucristo con sus santos, para establecer su reinado en la tierra.
- Creemos en la resurrección de los muertos y el juicio final, unos para vida eterna y otros para condenación eterna.
